ALREDEDOR DE LA MESA VII°

II° Edición Virtual Internacional

Carneada rural

Argentina

La carneada se vivía como una fiesta continuada durante dos o tres días como mínimo, en muchas casas de campo.

En los comienzos del siglo pasado la colonización agrícola del centro-oeste santafesino ya había conformado un puñado de pueblos rodeados de una gran cantidad de pobladores rurales cuyas familias trabajaban en las labores de campo.

La alimentación debía ser muy nutritiva para reponer tanta energía, pero la carne debía regularse a lo largo del año por sus costos y, la conservación se complicaba porque no había refrigeradores.

Así se generalizaron las carneadas en las que el dueño de los animales recibía el apoyo de los vecinos para ese arduo trabajo que luego de la faena se continuaba con cuchillo y agua bien caliente, la embutidora y varias ollas. Sigue el turno del desposte y del deshuesado. Al rato, la materia prima básica está lista para empezar a embutir. Así se elaboraban los salames de los cuales, unos se comían en pocos días y otros se dejaban estacionar más tiempo, en una habitación seca o en un sótano (un espacio típico de toda casa de campo). Así se elaboraba.

En una vieja olla se derrite la grasa que se usará para hacer chicharrón y otros usos. También se pueden separar otros cortes como jamones, bondiolas y pancetas, que llevan un proceso más simple a base de sal.

Ese encuentro se combinaba con partidos de truco y de bochas, además de varios asados. Era la excusa perfecta para cultivar la camaradería y generar un stock de embutidos artesanales. Al final, se repartía parte de esa manufactura entre los colaboradores. Quedaba para el cierre, la tarea que menos entusiasma: la limpieza de los numerosos espacios que demandó la fajina de sostener viva la tradición de la carneada.

Las familias rurales comían su propia producción de embutidos durante meses, hasta la próxima carneada.

Aquellos inviernos con carneadas en cada campo representaban un acontecimiento esperado y disfrutado, más allá de las tareas que demandaba.

Más que el encanto de poder comer embutidos, se trata del encanto de reeditar esta costumbre de campo que se compartía con amigos.

La carneada, de este estilo familiar, combina dosis de esfuerzo manual con espíritu de juntada.

Esa tradición no ha desaparecido en la zona rural. Pero es evidente que tiene cada vez menor intensidad.

DATOS DEL MATERIAL EXPUESTO

En esta puesta gráfica de lo que significaba una carneada en la ruralidad de la colonización de esta llanura del centro-oeste santafesino, podemos apreciar:

• la olla de guisa, fundamental para derretir la grasa que luego ayudará en la conservación de los salames. Una prensa de hierro para hacer los “chicharrones”

• un gran recipiente de lata para tener agua caliente para las diversas labores de pelado, cocción, limpieza…Un gran cucharón para extraer el agua para todas esas necesidades

• los leños, abundantes y de buen encendido para que el fuego se mantenga aún en las jornadas de mucho frío y viento

• la mesa de trabajo, larga, alta, para permitir el trabajo cómodo de quienes se ocupan de las tareas principales de: corte de la carne, de los “dados” de tocino, mezcla de los condimentos, preparación de los “bolos” de ese preparado

• la máquina embutidora que, con una tripa enganchada en su extremo de salida, va despidiendo la mezcla preparada para armar los chorizos

• la balanza, que permite determinar las proporciones necesarias de condimentos, carne y grasa para una excelente preparación de los embutidos

• los cuchillos, grandes, filosos, para realizar los cortes con rapidez y precisión que le en dinámica a la tarea de la preparación

• una panceta, muestra de los diversos productos que se elaborar en las carneadas

• el equipo de mate, compañero fundamental de todo el equipo de trabajo que desde la madrugada está realizando sus labores, la vuelta nunca se termina por lo que él o la cebadora de mates tiene un arduo y extenso trabajo.

Presenta
Museo Histórico Comunal de Ramona
Bv. Ernesto Tornquist N° 215
Ramona – Pcia. de Santa Fe
Argentina