ALREDEDOR DE LA MESA VII°

II° Edición Virtual Internacional

Mesa de Shabat

Argentina

“Y bendijo Dios al día séptimo, y le santificó, porque en él descansó de toda su obra, que creó Dios para hacer.”

Bereishit/Génesis, capitulo 2

Cuando Dios creó al mundo, dice la Torá, lo creó en seis días y el séptimo descansó. Es por esto, que Shabat es el día del descanso para todos, y es el día más importante de la semana, siendo considerado hasta más importante que la mayoría de las festividades judías. En los textos bíblicos podemos encontrar la prescripción de Shabat en el libro de Génesis o en los 10 mandamientos, donde se estable la obligatoriedad del descanso, lo que implica: no trabajar, no utilizar dinero, no viajar, no prender fuego, no cortar, no cargar peso, etc. Según la tradición, comenzamos la celebración del Shabat a la salida de las primeras tres estrellas del día viernes y concluye al mismo momento del día sábado.

El comienzo de Shabat se marca con el encendido de, al menos, dos velas por parte de la dueña de casa. A su vez, es costumbre ir a la sinagoga y luego cenar en familia. Esta cena, tiene características particulares, ya que comienza con el Kidush, es decir la bendición del vino que representa el tiempo festivo. Luego, continúa con la bendición del pan trenzado, llamado Jalá, que diferencia del pan de todos los días. Posterior a las Brajot (bendiciones) comienza la cena, donde según el origen de cada familia se comen diferentes tipos de platos. A la vez, en la cena se suelen entonar canciones sabáticas llamadas “Zemirot”.

Durante el día del sábado, se acostumbra a ir a la sinagoga vistiendo las mejores ropas, y leer la porción correspondiente de la Torá (Pentateuco) y estudiarlo en profundidad. Luego por la tarde, antes de la oración terminal del Shabat se comenta y se reflexiona sobre lo leído por la mañana. La ceremonia de Shabat finaliza con la Havdalá el sábado a la noche, un espacio ritual en el que se realizan cuatro bendiciones: primero se bendice nuevamente el vino, en segundo lugar, las especias (besamim). Luego, se usa una vela trenzada de seis mechas para bendecir el fuego y por último la bendición que oficialmente da por culminado el Shabat, lo que indica que comienza el trajín semanal.

En la mesa de Shabat de la colección del Museo Judío de Buenos Aires contamos con un candelabro de bronce hecho en Europa en el siglo XX; una jala cubierta por un mantel de terciopelo originario de Estambul de 1870; el vino y su copa; un pescado, comida típica de Europa del Este, sobre una fuente de peltre proveniente de la Europa del siglo XIX y la vajilla que es de porcelana de Limoges acompañada por unos saleros de plata de origen polaco del año 1846. Por otro lado, en una de las mesas auxiliares podemos observar un Samovar del siglo XIX, artefacto de origen ruso utilizado para mantener caliente el té. En la otra mesa, están los elementos necesarios para la ceremonia de la Havdalá: la vela trenzada, una jarra de peltre industria argentina para contener el vino y unos contenedores de besamim (especias) de plata de origen italiano del siglo XIX. Los grabados son de origen alemán y la pintura es de Marta Grinberg de la serie “El tiempo del tango”.

Esta instalación se encuentra en la Sala “Festividades” del Museo, en un pequeño espacio que anteriormente se utilizaba como depósito donde se guardaban algunos cuadros de la colección. El mismo fue transformado para recrear la mesa de Shabat en el instante previo a la ceremonia hogareña de todos los viernes. En el fondo se colocó un espejo para lograr un efecto en el que parece que se trata una mesa para seis personas cuando en realidad está dispuesta solamente para tres.

Gracias a este truco se genera un juego de imágenes que dan vida a esta mesa de Shabat.

Presenta
Museo Judío de Buenos Aires
Libertad N° 769
Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Argentina