“Pastoira”

Museo Histórico Comunal de Ramona

Ramona, Pcia. de Santa Fe, Argentina

Mesa, masa, pan, amor, vida…

En la vasta llanura pampeana se instalaron inmigrantes europeos poblando las colonias agrícolas que se formaron a partir de 1856 en nuestro país.

Los italianos, piamonteses, que llegaron al centro – oeste santafesino, donde se ubica Ramona, nuestro pueblo, entregaron toda su fuerza y laboriosidad para hacer de estas tierras un vergel productivo y próspero.

Los hombres trabajaban duro en el campo de sol a sol, contando con el apoyo de sus mujeres que garantizaban el alimento nutritivo para recuperar tanta energía puesta en la labor diaria.

En aquella cocina campesina, la mesa pastoira (era el vocablo que en el dialecto piamontés de los colonos rurales se refería a la mesa para hacer el pan) fue el elemento más importante para elaborar uno de los alimentos esenciales, nada más ni nada menos que el PAN. Se trabajaba en esa mesa que tenía, debajo de la tabla (que se podía correr), un gran cajón donde se generaba la masa. La sencillez de esa masa es impresionante: harina, agua y sal.

Ese espacio de la cocina era la historia y la cultura italo-argentina, era como el espejo del alma porque implicaba amar, nutrir, contener a toda su gente: hombres laboriosos, mujeres hacendosas, niños tiernos, inocentes.

Y, ahí estaba la mesa, la pastoira, como centro aglutinante, intenso, dinámico, generoso…

Sabores, aromas, colores del antiguo Piamonte se sucedían al ritmo de las sensaciones diarias, cada una de las cuales regalaba los propios y peculiares momentos, sentimientos de una vida vinculada a esa tierra fértil que iba estimulando las fantasías de cocineras. Eran simplemente amas de casa, grandes creativas, imaginativas, originales, en esa mesa de amasar, la pastoira, en la que haciendo el pan daban forma y tamaño a las diversas demandas familiares: pan para el desayuno del amanecer, pan para el almuerzo de toda la familia, pan para llevar al campo y disfrutar de una nutritiva merienda, pan para acompañar el juego de los niños, pan para la cena agradecida de un día más vida.

Allí había una conjunción de nostalgias, emociones, ternura, bendiciones…

Por eso el recuerdo, el homenaje, a esa cocina, a su mesa pastoira, al pan, al amor, a la vida campesina de antaño con su simpleza y su templanza.

Museo Histórico Comunal de Ramona

Sra. María Trinidad Pérez Gastaldi - Profesora en Historia

Sra. Nélida Alberione - Profesora de Diseño, Dibujo y Pintura

Sr. Danilo Ferrero - Técnico Superior en Turismo

Ramona, Pcia. de Santa Fe, Argentina